
El barrio de Balvanera lo vio nacer el 27 de marzo de 1901. Dejó para la historia del tango una obra inconmensurable, proporcionalmente inversa a una existencia que alcanzó a llegar apenas a los 50 años. Huérfano a los 10 años se fue a vivir con su hermano mayor, Armando, quien lo inició en el teatro, debutando en 1917. Al poco tiempo comenzó su tarea autoral, dejando varias obras para la posteridad. Como compositor de tangos, se inició con Bizcochito, estrenado por Olinda Bozán. Más tarde le siguió Que vachaché y una sucesión de creaciones que divulga a partir de 1928. Son trabajos de tal calidad conceptual que derrotaron a los tiempos. Es entre 1928 y 1930 que escribe Chorra, Esta noche me emborracho, Malevaje (música de Filiberto), Soy un arlequín, Justo el 31 y Yira, yira. En las dos décadas siguientes crea Confesión, Tres esperanzas, Secretos, Carillón de la Merced, Alma de bandoneón, Cambalache, Infamia, Desencanto, Canción desesperada, Cafetín de Buenos Aires y Uno (con música de Mariano Mores). Escribió asimismo otros temas que no tuvieron tanta resonancia. Contrajo nupcias con Tania, actriz y cantante y más tarde, con el seudónimo de Mordisquito, condujo un programa radial. Las películas que filmó lo mostraron como excelente actor de cine: Cuatro corazones, El hincha y Melodías porteñas. Compuso la música para la cinta El alma del bandoneón y libretista en El alma de Buenos Aires. Eterno disconforme y apasionado creativo, dirigió En la luz de una estrella. Discepolín, como cariñosamente lo llamaban, murió el 23 de diciembre de 1951.
Esta radio web ofrece el mejor repertorio de “enganchados” de música para milonguear, en el estilo de la más importante milonga argentina, la célebre “Milonga de Almagro”.
Excepcional compositor y bandoneonista, junto a Pedro Maffia integró un duo inolvidable e irrepetible
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