
Había nacido en Montevideo y desde finales de los años cincuenta se había radicado en nuestro país. Nina ha representado mas allá de su historia toda una época, ella era y será el recuerdo a los momentos mas lindos de un tiempo con orquestas típicas, cantores y cancionistas. Su vida fue de película, su llama de artista estaba
intacta cuando volvió a los escenarios en el 2004 con la ayuda de su amiga Elba Cosentino.
Su nombre lo tomó de la película “Puerta Cerrada” de Libertad Lamarque. Conoció el gran éxito y por amor dejó de cantar durante 46 años. .
Nina representaba toda una época de la canción popular en nuestro hermano país, Uruguay, en el cual nació en 1925.
Su aparición en Buenos Aires en 1956 la descubrió para el gran público argentino, era una época de grandes orquestas y voces.
Nina fue una de las únicas cancionistas uruguayas que teniendo un gran suceso en su país, obtuvo otro similar en Buenos Aires.
Siempre contaba que su vida era una película, y esto está escrito en sentido totalmente literal. Corría 1939, y Libertad Lamarque era la más popular de las cancionistas con sus tangos y sus películas. En Montevideo se anunciaba el estreno de “Puerta cerrada”, quizá el mayor y mejor drama que filmó Lamarque en su carrera. En el film, el nombre de la protagonista era Nina Miranda, una cantante de tangos que sufre por un amor imposible.
Aquella tarde, Nelly María Hunter y su madre fueron al cine. Al salir la niña de 14 años le dijo “el día que yo sea artista voy a adoptar el nombre que usó Libertad en esta película”. Pasaron no más de tres años cuando la joven, ya con aptitudes de cantante, es contratada para una orquesta de señoritas, ahí apareció aquel nombre premonitorio NINA MIRANDA.
Con aquel grupo de señoritas llamado “las golondrinas”, cantó en todo el Uruguay y también en giras por Brasil. Después, en las orquestas montevideanas Francisco Reinares, Emilio Pellejero, Roberto Lurati y Juan Cao, con quien comenzó a grabar discos.
En 1952, y por una casualidad, Nina Miranda pasó por los estudios de grabación Sondor (el único sello grabador importante de esa época en el Uruguay) y estaba grabando la orquesta de Juan Esteban Martinez. El director, a quien apodaban “Pirincho”, le dijo a Nina “…llegás justo, acá hay una mina que pusieron y no da pie con bola, te animás a grabar el tango Maula”. Aquella improvisada interpretación grabada en media hora se transformó en un suceso impresionante. Las radios pasaban el disco y descubrían a esta cancionista con todo su talento. Fue tal el éxito que la llamó para cantar en su orquesta el bandoneonista Donato Racciatti, que dirigia la agrupacion uruguaya más popular de los años cuarenta y cincuenta.
La etapa Nina-Racciatti es gloriosa, sus discos se venden en Uruguay y Argentina con los tangos “Gloria”, “De tardecita”, “Vencida”, “Sin estrellas”, y el estreno de “Tu corazón”.
A principios de 1956, el famoso periodista Augusto Bonardo la contrata a Nina para actuar y grabar en Buenos Aires con su propia orquesta dirigida por Graciano Gómez. Nuestro público descubre esta voz uruguaya en los tangos “Julián”, “Mama yo quiero un novio”, “La tigra” y por supuesto una nueva versión de “Maula”.
En pleno éxito a finales de 1957, se casó, y su esposo le prohibió que continuara con su carrera de cantante.
Desde 1958 hasta 2004, Nina Miranda volvió a ser Nelly Hunter, guardó sus fotos, sus orquestaciones y sus discos. Guardó su voz y sus recuerdos de cancionista exitosa y decidió, por amor, no pisar más un escenario.
Pero les dije que es una vida de ¡película!. A mediados de 2004, luego de una enfermedad de su esposo, y al quedarse sola, intenta volver a cantar. Lo hace y descubre que su voz estaba intacta, que sus ganas eran las mismas de siempre y que su público la estaba esperando.
En 2008, junto a Cecilia Orrillo la convocamos para integrar el espectáculo “El retorno de las cancionistas”, formando un trío con María de la Fuente y Elsa Rivas, con tres grandes presentaciones en los festivales de La Falda (Córdoba), Festival de Tango de Buenos Aires y el Teatro Cervantes con la Orquesta Juan de Dios Filiberto.
Desde finales del mismo año, Nina integraba el elenco del Café de los Maestros, con quienes visitó Francia, Inglaterra, China y Brasil.
Grabó un disco, y lo tituló "Por la Vuelta", también como una premonición, porque su regreso está signado por el aplauso y el cariño del público.
Hoy, Tangocity.com le rinde homenaje.
Gabriel Soria
GRABACIONES IMPERDIBLES
Aquí seleccioné de mis discos de 78 rpm, algunos de los registros más importantes de la carrera de Nina Miranda.
“Garufa”, de los autores uruguayos Víctor Soliño, Roberto Fontaina y Juan Antonio Collazo, es un tango al que Nina le cambio el final. En la obra se canta “porque dicen que te vieron en el parque japonés”, pero Nina lo grabó así “porque dicen que te vieron por la calle San José” , haciendo referencia a una de las más populares calles de Montevideo donde se encontraban las chicas bonitas y los cabarets del veinte al cincuenta. Aquí está la versión en vivo en el Festival de Tango de la Falda, Córdoba, con las guitarras de los Hermanos Rivas y Hugo Rivas en julio de 2008.
“Vencida”, también de los uruguayos Federico Silva y el propio Racciatti y “Tu corazón” de Soriano y Racciatti.
Las dos versiones fueron grabadas para el sello Sondor en Montevideo con la orquesta de Donato Racciatti.
“Maula”, de los uruguayos Adolfo Mondino y Vicente Soliño, en su segunda grabación realizada en Buenos Aires, con la orquesta de Graciano Gómez para el sello Odeón. Es en esta época, en la plenitud de su carrera vocal, en que, por amor, decide dejar de cantar.
Gabriel Soria
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