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Horacio Ferrer cumple 78 años

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Nació en Montevideo el 2 de Junio de 1933.

FAMILIA Y NIÑEZ

Horacio Ferrer nace en Montevideo el viernes 2 de junio de 1933 a las 11 de la mañana, según el acta del Registro Civil, en el sanatorio Uruguay de la calle Médanos 1488, de una cesárea practicada a su madre por el Dr. Bottaro, quien lo interna en la incubadora para salvarle la vida.

            “Era todo azul, con su cabecita de duende y se me moría…” – evocaba su madre Alicia -.

Casi un mes después, siendo 1º. de julio, en el clásico y muy antiguo viaje nocturno del Vapor de la Carrera, una suerte de tranvía fluvial que navega de nueve de la noche a nueve de la mañana de ciudad a ciudad, sus padres lo llevan desde Montevideo a Buenos Aires para presentarlo a la familia materna. Buenos Aires será, para siempre, su otra ciudad natal: él ha nacido bajo del signo de Géminis.

Es hijo de Alicia de Ezcurra, argentina, porteña, preciosa, cantante lírica y recitadora, y de Horacio Ferrer Pérez, oriental, montevideano, muy buen mozo, historiador y educador recordado por varias generaciones de sus discípulos.  Desde 1984 – cuando ha terminado la dictadura -- Horacio Ferrer es, también, ciudadano argentino.

            “Este Horacio Ferrer que, de puro porteño, tuvo la precaución de nacerse en Montevideo, sabiendo que no hay mejor manera de amar a Buenos Aires que viniendo al mundo en la otra banda”, dice en una esquela el escritor Ernesto Sábato.

            Su madre Alicia, ha estado a sus cuatro años en las rodillas de Rubén Dario que es amigo de su padre, el escritor argentino Eduardo de Ezcurra,  y ha conocido ella, también, a Amado Nervo, en Buenos Aires, y García Lorca en Granada durante un viaje a Europa con su hermana Sofía, madrina de Horacio, invitadas por su prima Julia Sáenz Rosas.

Horacio aprende a recitar poesía con su madre que ha sido discípula de la gran poeta suizo-argentina Alfonsina Storni. Y hace a los nueve años, en 1942, sus primeros poemas, los que Alicia le escribe en papel. Ella, que habla italiano y francés,  es bisnieta del prócer suizo, nacido en Bellinzona, cantón Ticino, Profesor Stéfano Franscini primer presidente en 1839 de la Confederación Helvética, redactor de su constitución, y también llamado padre de su educación popular suiza. En 2007 se han cumplido el 150º. aniversario de su muerte y Horacio Ferrer ha sido convocado desde Berna, por ser, en lo que se sabe, el único descendiente viviente del eminente suizo. Su madre, también, es sobrina bisnieta de Juan Manuel de Rosas, gobernador y dictador de Buenos Aires.

En 1941, viviendo largo tiempo en la capital argentina para tratarse una ceguera progresiva, que le cura el doctor Federico Cerboni, con consultorio en la calle Suipacha, su tío Eduardo de Ezcurra, apodado Goyo, le enseña algunos tonos y punteos en la guitarra y le canta todos esos tangos que lo fascinarán desde la infancia.

            A sus diez años edad crea el Teatrito de Miño Bigotes, con escenario y títeres que él mismo fábrica, y viste su madre,  en obras suyas para otros niños del barrio. Luego, cuando llega el clásico carnaval montevideano, organiza y libreta su propia murga con otros chicos y estrena sus primeras canciones en almacenes, casas y esquinas amigas, y publica periódicos que redacta y dirige, desde sus once años, como El símbolo de la escuela y El iniciador.

: “He tenido el placer de recibir el No.1 del periódico que Vd. y sus colaboradores publican mensualmente, en donde se exaltan y enaltecen virtudes tan altas como son el patriotismo, la lealtad,  el trabajo y el compañerismo. S. de Ezcurra. Lavalle 1447. Buenos Aires.  le escribe su tía Sofía a Montevideo en esquela de 1944.

Ya en cursos secundarios, desde 1946 a 1949, para la primavera, ensaya y estrena con otros condiscípulos, versiones paródicas de obras de Shakespeare, siempre su poeta predilecto desde que, aún niño, conoce,  pues ha aprendido a leer por su cuenta en los carteles comerciales de las calles. No hubiera imaginado, entonces, que cincuenta años luego  el músico y tangólogo italiano Franco Finocchiaro diría  de su poesía:  

“En Ferrer, como ocurre en la escritura shakespeareana, el motor del arrebatado sucederse de las imágenes metafóricas nunca produce un puro juego ornamental, sino que alimenta la sustancia misma del pensamiento.

“Y también como Shakespeare, el poeta posee el don especial de una incomparable fantasía que expresa con  la gracia sugestiva e inexplicable de la musicalidad, decantada en un estilo generoso de mágicos reverberos, ora límpidos, ora enigmáticos.”

En las fiestas de fin de curso, 1948 y 1949, protagoniza como actor en el antiguo - de 1856 - teatro Solís de Montevideo La despedida de Gorgias y Prometeo encadenado hermosas obras de Carlos Sabat Ercasty, notable poeta uruguayo a quien Pablo Neruda en sus memorias evoca como su maestro.

            Igual que todos los chicos y muchachos de su época comparte sus inquietudes poéticas, intelectuales y artísticas con sus trasnochadas, su bohemia en la Ciudad Vieja, y en los barrios de Punta Carretas, Pocitos y el Cordón y los cien cafés montevideanos o porteños que frecuenta. También la intensísima vida de deportista en atletismo, natación y waterpolo, ciclismo, basketball, voleyball y demás. Y, desde luego, fútbol donde se luce como virtuoso delantero en el Sportivo América de la Liga Punta Carretas, en su barrio, con el cuadro de Arquitectura de la Liga Universitaria y con el equipo del Albion – con empleados de la tienda El Cabezón - de la Liga Comercial montevideana.

“Aunque nunca te vi jugar al fútbol, yo sé bien en qué puesto jugabas – le dijo un día su amigo el compositor de la bellisima canción Pedacito de cielo Héctor Stamponi - jugabas de wing derecho, ¿sabés por qué?, porque son todos locos como vos. Mirá a Garrincha, Corbatta  o Housseman”.

 

 ADOLESCENCIA Y ESTUDIOS

            Como hemos sabido, reside desde niño en Buenos Aires con la familia materna, recibiendo en su adolescencia la estima y el estímulo cariñoso de los mayores maestros tangueros – los vanguardistas De Caro, Troilo, Piazzolla, Stamponi, Expósito, Rivero, Cátulo Castillo - por la original concepción de historia y estéticas del tango de Horacio y su manera de escribirlo y presentarlo al Tango.

Ha conocido a Piazzolla a sus quince años en el café Ateneo de Montevideo  y a sus diez y ocho a Troilo en un baile de barrio Villa Crespo y en el cabaret Tibidabo de Buenos Aires: el maestro Troilo le brinda su amistad y entre ambos surge un vínculo que los une por un cuarto de siglo.

            A partir de 1950 entre otros poemas hace sus primeras letras de tango:

               Me ha clavado la tarde su alfabeto de plomo

            pintado con el musgo de sus express mulatos,

            y aquí estoy: dados y humo, rezongando a mis sueños

            que alargan sus raíces de vidrio hacia el fracaso.

               Después cuando la calle enmudezca y se desnude

            le daré mis zapatos claveteados de otoño.

            Y, así, con un silbido pinchándome los labios

            mis pasos fatigados plagiarán un retorno.

            Cursa estudios de ingeniería y, sobre todo arquitectura, de 1952 a 1961, más dibujo, pintura, teatro y música. Y por si cuenta, en la biblioteca de su padre, en la que vive, filosofía e historia.

 

 

 

En 1952, a sus diecinueve años, en salones del Liceo Nocturno donde estudia por deseo de su padre - para que sus compañeros sean mayores que él y trabajen y estudien a un tiempo - dicta su primera conferencia sobre Los músicos de la historia del tango, invitado por el director del Nocturno profesor Héctor Laca.

Mientras, ese mismo año, inaugura, en la radio y con enorme suceso, el programa Selección de tangos que él libreta y realiza con sus amigos y compañeros de estudios de Arquitectura Carlos Vallarino y Jorge Seijo. Y a sus veinte años, ya con una gran convocatoria, cariño y respeto de aficionados y artistas de ambas capitales del Río de la Plata, funda en 1954, El Club de la Guardia Nueva, un faro para nosotros los de Buenos Aires” - al decir del gran poeta Héctor Negro.

La Guardia Nueva acompaña a la vanguardia tanguista e inicia los modernos estudios de estética e historia del Tango. Es llamado por la radio del estado del Uruguay, SODRE, que, por primera vez, en su historia desde 1930, incluirá tangos en sus emisiones, escribiendo, ilustrando y diciendo  trescientas audiciones de análisis sobre estilos orquestales tangueros, sus poetas y compositores.

“Horacio eray esdiferente. Su aguda inteligencia, su profunda sensibilidad y su fértil imaginación, le permitían observar la vida y gozarla, desde un ángulo particular e insospechado -  lo retrata el arquitecto Jorge Seijo, uno de sus mayores amigos -. Su manera de expresarse, siempre cuidada y atrayente, y los gestos que la secundaban, al igual que su infrecuente manera de vestir, contribuían a resaltar el indudable, pero aún incipiente, poder carismático de su personalidad”.

Invitado por Piazzolla vive un verano en Mar del Plata, ciudad natal de  Astor, con Nonino, Nonina, sus padres, Dedé su esposa y Diana y Daniel sus pequeños hijos, consolidando una amistad grande y como se verá, con mucho futuro.

En 1957, Piazzolla le escribe desde Buenos Aires a Montevideo:

Quiero que estas líneas sirvan para demostrarte que no me olvido de mis buenos amigos. Sos el único individuo al que le escribo con gusto, además te gusta la milanesa con cebolla y Paul Klee”.

Organiza en Montevideo, desde 1956 y presenta personalmente desde los escenarios más prestigiosos, los primeros conciertos de tangos de la historia de la ciudad capital del Uruguay, con el revolucionario Octeto Buenos Aires encabezado por Astor Piazzolla (con los también notables músicos Federico, Stampone, Francini, Baralis, Bragato, Malvicino, Vasallo) y otros con la orquesta numerosa de Anibal Troilo – con la voz del Polaco Goyeneche y la de Horacio Salgán – con la voz de Edmundo Rivero - más el excepcional Raúl Berón, cantor acompañado por guitarras.

Siendo ya Secretario del Rector de la Universidad celebra, bajo su dirección y presentaciones, con músicos uruguayos y argentinos, el Primer Festival Universitario de Tango.

            “Horacio Ferrer evidencia una vez más su seriedad, que la ha señalado un lugar de privilegio entre los estudiosos de nuestro folklore.- dice el Rector de la Universidad de la República, prologando en 1963 un libro de Horacio sobre historia universitaria: “En las páginas que van a leerse se transparenta, además, el entusiasmo de quien colabora en muchas iniciativas académicas o creador de ellas. En el Servicio de Relaciones Públicas que él creó y dirige, Ferrer ha puesto inteligencia, dinamismo y originalidad poco comunes. Estudiantes, docentes v graduados leerán con verdadero interés el resultado de su nuevo esfuerzo. Mario Cassinoni, Rector.”.          

 

 

 

 

 

 

 

 

 

NOCHE, TEATRO Y POESIA

Escribe en 1956 Introducción al Tango para la revista del SODRE (radios y televisión oficiales) que primera vez se interesa en el Tango y en la revista Tribuna Universitaria, también por primera vez, El Tango en la realidad nacional.

En Buenos Aires publica El Tango, su historia y evolución, que publica editorial La Siringa de Arturo Peña Lillo y, luego,  Discepolín, poeta del hombre de Corrientes Esmeralda, con Luis Sierra, de ensayo biográfico, en Ediciones del Tiempo.

“Por ese entonces, 1958, - cuenta Peña Lillo - se me apersonó un joven que vestía capa y en su pecho ostentaba un moño volador. Era la imagen de un `personaje romántico y victoriano con sus poemas bajo el brazo. Bajó las escaleras del sótano apoyado en  un bastón. Sus papeles trataban sobre tangos y eran para publicarlos en la Argentina, a quien quería conquistar este joven verleniano. El libro se tituló: El Tango, su historia y evolución. Fue la introducción en nuestro pais de Horacio Ferrer – agrega Arturo Peña Lillo en sus “Memorias de papel”, libro que dedica a Horacio de esta manera:”Para Horacio Ferrer, alma verleniana que encantó de atorrantismo a los cultos y cultivó a los atorrantes. Bs-As.25-3-99. Peña Lillo.”

Cursa teatro con los argentinos Calderón de la Barca y Carmen Casnell y con los uruguayos Eduardo Malet y el notable actor Enrique Guarnero; estudia gramática y escritura teatral en Buenos Aires con el profesor Enrique de Giorgis yerno de Emilio Berisso -consagrado dramaturgo- y amigo de su tía y madrina Sofia de Ezcurra..

De ese aprendizaje resultan sus primeras piecitas, Los de arriba y los de abajo y La peña en el décimo círculo, inéditas. Más El tango del alba, romance popular, con música compuesta por él mismo, con dirección  y colaboración de Hugo Mazza, estrenada en 1961 en el Teatro Circular de Montevideo, en la que deja oír nuevamente  un estilo poético propio, que ya cautiva a su amigo Piazzolla:

GABINO EL PAYADOR.- (A la dama que desde un palco le ha arrojado un guante).

Señora: la noche tiene

silencios que son miradas

fugitivas y soñadas

como ángeles heridos,

que sobre el pecho dormidos

llueven rojos y anhelantes

unas caricias quemantes

de nostálgicos latidos,

como adioses escondidos

en el secreto de un guante.

Luego, para la televisión: inventa, al inaugurar el canal oficial del estado, la serie de sesenta programas Apuntes e imágenes para una historia del Tango, escrita, ilustrada y protagonizada por él mismo, serie de TV premiada como el mejor programa de 1963, en Montevideo,suceso el más grande de la televisión oriental hasta entonces.

También en 1963 publica Historia Sonora del Tango con un ensayo en 44 capítulos y varios discos de 33rpm. con 86 ejemplos musicales originales de 8 ó 16 compases cada uno de las sucesivas épocas de la evolución musical, poética, vocal y social del Tango. En el prólogo, el destacado y precursor tangólogo porteño Luis Adolfo Sierra dice:

“Pero este atreverse de todo el mundo a escribir sobre el tango tiene excepciones. Y no vacilo en afirmar, que HORACIO FERRER es la más brillante y calificada de aquellas excepciones. Joven y talentoso hombre de letras, fervoroso apasionado por las auténticas manifestaciones del arte popular rioplatense, a cuya invalorable contribución como investigador, historiador y ensayista, agrega la de ser un creador en todas las expresiones que atraen su inquietud de artista y de escritor. La suerte de esta necesaria y oportuna síntesis sonoro-literaria de la evolución experimentada por nuestro tango en sus escasas décadas de desarrollo, ha de correr aparejada – a no dudarlo – con la del amplio prestigio de su talentoso autor”

El admirable director de orquesta, pianista y compositor argentino Osvaldo Pugliese, agradeciéndole esa obra le dice: “Habría que mandarla a todos los institutos de enseñanza del país”. Y recibe un telegrama también consagratorio, fechado en Buenos Aires: “La Historia del Tango es sensacional. Te abraza Astor Piazzolla”.

Editorial Tauro de Montevideo presenta en 1967 el Romancero Canyengue, elogiosa y proféticamente prologado por el clásico poeta Cátulo Castillo y la entusiasta aprobación de sus maestros Troilo, Piazzolla, De Caro, Expósito y Stamponi. El poema que inicia el libro es el que ha escrito por pedido de Aníbal Troilo: La última grela

“Alberto Cellario director de la revista Life en español donde yo trabajaba – cuenta en una biografía de Ferrer el laureado periodista argentino Antonio Rodríguez Villar – había traído en uno de sus viajes a Buenos Aires un periódico, o una revista, no recuerdo bien, que incluía en una de sus páginas uno de los poemas de Horacio. Lo que sí recuerdo, en su casa de Queen’s con Pablo Neruda, Arturo Carballo, Claudio Arrau, Nicolás Guillén  Francisco García Lorca (hermano de Federico y profesor de literatura Hispana den la Universidad de Columbia), que Alberto le entregó “La última grela” a Nicolás Guillén quien, con su voz lenta, rítmica y profunda., comenzó a leer  sin saber de qué se trataría.

-– ¡Coño!..Este sí que es un poeta… - sentenció Nicolás con estruendo y el aplauso de todos.

El poeta y músico Cátulo Castillo en carta que servirá de prólogo al Romancero canyengue, temina diciendole:

“A veces, el lenguaje crudo, tajante, inesperado, podrá poner los puntos suspensivos de la sorpresa. Pero yo le digo a usted, amigo Horacio: con cuánto amor, con cuánta dolida intimidad de hombre están paridos estos poemas de su Romancero canyengue, dignos de encabezar la futura antología de la verdad idiomática rioplatense. Cátulo Castillo.”

Cuando ha resuelto, sin dudar, acceder a la invitación de Astor Piazzolla para radicarse en Buenos Aires y componer con él, Carlos Soto, “Doble filo”, el mayor letrista del carnaval montevideano y compañero de Horacio Ferrer en la redacción del diario El Pais, luego del adiós del personal íntegro del diario en la parrilla Los paraísos, escribe la crónica al dia siguiente, titulándola: “HORACIO, DOS MILLONES DE BRAZOS TE DESPIDEN”. Porque Montevideo tiene, entonces, un millón de habitantes.

Antes de subir al vapor de la carrera rumbo a la capital porteña, cena con sus amigos en el más antiguo restorán de la ciudad, su predilecto Morini. A la mañana siguiente está Astor esperándolo en la dársena sur del puerto, con la camioneta del también músico y compositor tanguista Pérez Prechi para cargar su valija hasta el domicilio de Libertador 1088 piso 14 apartamento “C” en Recoleta, barrio de la niñez de su madre Alicia.

Si en Montevideo ha sido periodista hasta 1968 en ese diario en el que se hacen famosas sus notas con los seudónimos Luiggín de la Bateria y Fray Milonga, en Buenos Aires ingresa a las revistas de la Editorial Atlántida en la que su serie Los argentinos que Vd. debe con conocer, con colaboración de Alejandro Sáez Germain, logra durante 1969 repercusión nacional.

            Desde 1969 hasta 1996 actúa con original y relevante estilo de recitador y charlista en los grandes sitios nocturnos de Buenos Aires como El viejo Almacén, Michelángelo y Armenonville.

A partir de 1976, hasta el presente,  reside en una habitación que adquiere en el legendario Alvear Palace Hotel del barrio porteño de su entrañable barrio de La Recoleta.

 

 

 

 

 

 

 

MARIA  DE BUENOS AIRES Y BALADA PARA UN LOCO

Porque en agosto de 1967 Piazzolla, admirado y conmovido – igual que Troilo y que Cátulo Castillo que lo ha prologado - por el poemario del Romancero canyengue, lo había invitado a escribir y actuar con él en Buenos Aires, encargándole un libreto para teatro musical que Horacio Ferrer convertiría en la operita María de Buenos Aires. Lo imaginó y lo escribió íntegramente en la casa de Mariscal Estigarribia 874 en Montevideo y fue musicalizado por Astor en el balneario Parque del Plata a donde Horacio lo invita a Piazzolla durante enero de 1968 El Remanso chalecito de sus padres.

“Me emocionaba el poeta que escribió conmigo Maria de Buenos Aires – dice Piazzolla en sus Memorias escritas por Natalio Gorín -. Horacio Ferrer es el mejor poeta que ha colaborado conmigo.”

Estrenan en la porteña Sala Planeta de Suipacha y Paraguay, el 8 de mayo de 1968  la tango-operita Maria de Buenos Aires, presentando más de cien funciones. Y luego escriben en 1971  en Francia El Pueblo Joven (Oratorio de dos mundos), en la Cité des Arts de Paris frente al río Sena.

Más los tangos, milonga y valses Balada para mi muerte, Balada para él, La primera palabra, No quiero otro, Los paraguas de Buenos Aires, Milonga en ay menor, Chiquilín de Bachín, Las ciudades, La última grela, La bicicleta blanca, Fábula para Gardel, Existir, Milonga del trovador, Poema en si mayor,  Libertango, Oblívion, Hay una niña en el alba, Será que estoy llorando, Oblívion, Canción de las venusinas, Vamos Nina, Soledad, Pepe Cascabel, Yo no sabia, entre cuarenta composiciones que, entre 1970 y 1990, revolucionan al Tango en temas, lenguaje y estética y música, instalando desde 1970 una vanguardia poética, arrasadora en Buenos Aires y popular en el mundo, cuyas obras están publicadas en los dos tomos de Los tangos de Piazzolla y Ferrer (Editoriales Continente-La Siringa) y doce de ellas registradas para el disco RCA Astor Piazzolla y Horacio Ferrer en persona. Y, poco después, con Amelita Baltar,  acompañada por Astor en otros dos discos LP.

En noviembre de 1969 se presentan al concurso de canciones que organiza la Municipalidad de  Buenos Aires, con dos jurados uno de público y otro de grandes compositores como Vinicius de Moraes, Armando Garrido, Chabuca Granda entre otros.

La obra que Horacio presenta con Piazzolla se titulada Balada para un loco que canta Amelita Baltar y es inscripta en el género Tango,  obtiene la unanimidad de votos a favor del jurado autoral; en cambio, en medio de una confusa gritería el jurado del público tiene mayoria de sufragios para Hasta el último tren, tango y Ahumada y Camilioni que canta Jorge Sobral y gana el certamen que no tenía segundo premio.

Esa noche con su estreno fenomenal y controvertido Balada para un loco de Piazzolla y Ferrer se convertirá en uno de los mayores y más perdurables éxitos de la historia de la canción en la Argentina con proyección mundial a la altura de Yira yira, El choclo, Adiós muchachos, A meda luz, La cumparsita o Nostalgias.

Al día siguiente del fulgurante estreno, Horacio recibe en su departamento un poema, un extraordinario soneto escrito por el pastor cuadrupléjico Shalom Levy que le viene a curar con cariño y con creces los magullones de algunas amenazas, insultos, menoscabos y agravios personales o telefónicos vividos esos dias (debió encerrarse en un chalet prestado en el Tigre) entremezclados a los halagos de haber logrado un suceso impecable sin haber hecho concesión alguna.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El poema del pastor, que se titula Gracias, Ferrer, dice

 

Gracias Ferrer, en nombre de ese loco

que en cada uno de nosotros late,

gracias por ese bello disparate

que con lo azul nos emparenta un poco.

 

Te doy las gracias porque me coloco

en tu alada postura de combate,

porque estoy como vos tan remate

que el umbral de tu sueño piso y toco.

 

No te dejes llevar por la cordura

que suele ser la absurda sepultura

de lo que por distinto es más hermoso.

 

Yo te saludo, insano y jubiloso,

y me declaro a toda chifladura

de tu chaleco el hincha más furioso.

 

      SHALOM LEVY

 

El poeta Juan Carlos Lamadrid, el mismo día del estreno de El Tango del alba en Montevideo le había dejado a su autor Horacio Ferrer, por debajo de la puerta del Teatro Circular, una tarjeta suya que decía “El éxito de un poeta es la perduración…”,

Seis años después, una noche en El viejo almacén de San Telmo donde actuaba Horacio, Lamadrid -- que ya había estado en la función organizada por la revista Gente en la Sala Planeta, para indagar para una gran nota polémica, qué opinaban otros grandes tangueros de la operita María de Buenos Aires, y luego del exitazo de Balada para un loco, con nobleza muy difícil de encontrar -- Juan Carlos Lamadrid lo había precedido quince años atrás en la aventura vanguardista con Piazzolla -- le dijo:

- Vos lograste con el “rengo” lo que ninguno de nosotros pudo o supo hacer.

            Y Aníbal Troilo, al dia siguiente de la derrota de Balada para un loco en el Luna Park, que es un resonante triunfo en las calles de todo el pais, lo cita a Horacio Ferrer en su departamento de la calle Talcahuano y le dice:

            - Vds. dos no lo saben, pero anoche han estrenado otra vez La cumparsita.

 

EL DUENDE EN PARIS

Horacio llega a Paris, por primera vez, en abril de 1971. José Pons, en su libro Aventuras y triunfos de argentinos en Paris, que  con su esposa Jacqueline, francesa es el dueño de una casa cordial y hospitalaria, casi una embajada argentina  en el barrio latino, que frecuentan Piazzolla, Yupanqui, Cátulo Castillo y otros, dice: “En 1971 con Horacio Ferrer entró en nuestra casa la fineza, la poesía y la gentileza”.

En Paris asiste a un espectáculo en el que Margot Fontaine danza al son de recitados de María Casares. Entonces, en 1975, concibe una suite de veinte poemas para danzar -- para bailarina y voz de enamorado – que titula Loquita mía y estrena la artista chaqueña Susana Alle.

 

 

 

 

 

 

 

Le dice en una carta el historiador, poeta y académico León Benarós:

“Has unido sensualidad con cariño, júbilo y exaltación con justificada calentura, ante la celebrada ‘tiro al aire’  y has conseguido una obra impar – tan personalísima como todo lo tuyo - que  no tiene antecedentes entre los poetas celebratorios de la dama de sus sueños, ni pizca de parentesco con Dante ni Patrarca, que se identifica plenamente con la forma de ver y amar en el año 2000 a una muchacha 90-60-90”.

En la contratapa del libro Loquita mía los editores incluyen un poema de la notable sonetista lunfarda Nyda Cuniberti:

 

 

 

Chamuyás como el cielo y escribís a la gurda,

flor de dique en la pinta y un no se qué debute

te da un aire muy piola de poeta franchute

pero sigue un porteño latiéndote en la  zurda,

Baudelaire redivivo con talento y sin curda…

 

Su magna obra El Libro del Tango, 3 tomos y 2.000 páginas es presentada en el 26 de marzo de 1980 con el auspicio de los profesores Paul Verdevoye, Olver Gilbert De León y Javier Fernández en la Salle Delphy del Institute d’Études Ibériques de la Universidad de Paris, en la rue Gay Lussac. Luego da conferencias en dicho instituto, en la Embajada Argentina  y en la sede de UNESCO en Francia.

Me refiero a su monumental trabajo El Libro del Tango - dice Paul Verdevoye director del Institute d’Études Hispaniques de La Sorbona, Universidad de Paris -, guía, historia y diccionario, a la vez, con centenares de ilustraciones. Una auténtica enciclopedia del tango. A su talento de artista se une la paciencia del investigador y también, la gracia de la autobiografía, porque a menudo cuenta Vd. hechos en los que ha participado. Lo que sí, quería, era dar la bienvenida al mensajero del tango en la Universidad de Francia y, al mismo tiempo, al hombre sensible capaz de emocionarse  profundamente al escuchar una canción de Jacques Brel, como la que oímos la otra noche”.

            Dice Ernesto Sábato en carta al editor de El Libro de Tango de Horacio Ferrer, Estimado Antonio Tersol: Gracias por el espléndido regalo, pero, sobretodo, gracias por haber editado esta especie de Enciclopedia Británica del Tango. Siempre y cuando que la Enciclopedia Británica hubiese sido hecha no por grises profesores sino por una banda de gorriones, juglares y saltimbanquis londinenses.

Compone luego, en 1982, canciones con Charles Aznavour y Doménico Modugno que lo buscan para escribir versos con ellos durante sus actuaciones en teatros de Buenos Aires. Y todo un repertorio que idea y escribe con músicas de Jairo, Garello, Tarantino, Stamponi, De Caro, Troilo, Pugliese, Daniel Piazzolla hijo menor de Astor, inspirado melodista, Chico Novarro y Alberto Magnone, con los tangos Soy un circo, Viva el Tango, La guita, Buenos Aires es tu fiesta, Mi viejo Piazzolla,  Poeta de las 3 de la mañana, Milonga para Borges, La loca de la plaza, Porteñesa triste, Canción de mi adolescencia, Yo payador, Woody Allen, Lulú, Atahualpa Yupanqui, Tango encontrado en una habitación vacía, Tu penúltimo tango, El murguista, Homero en flor, Tango y gotán, Loquita mía, Troilo, Beatriz, Los perros, Riachuelo, La rubia, Tango ritual, entre doscientas obras editadas, grabadas y reunidas en varios libros de poesía.

 

 

 

 

 

 

DEL CAFÉ  “LA POESIA” AL “TEATRO COLON”

Vive una temporadita en Madrid con queridos amigos españoles de la calle del Mesón de Paños,  a donde va “a rescatar los restos del naufragio” como él llama a una hepatitis descalabrante.

Ya de regreso en Buenos Aires pasa una tarde de domingo con dos amigos, Jorge Assis y Miguel Briante, en el café “La Poesía” de la esquina de Bolívar y Chile. Allí, al salir, en la puerta, una bellísima porteña, pelirroja casi aniñada y con ojos buenos de muy inteligente, le entrega el catálogo de la exposición de sus óleos que colgará en las paredes del café y lo invita. El amor, la afinidad y la atracción han sido instantáneos. Horacio acude  a la inauguración y, desde esa noche, Lulú Michelli y él no se separarán más. En una de las mesas de La poesía hay ahora una plaquetita de bronce que reza; “La artista plástica Lulú Michelli conoció en este café al poeta Horacio Ferrer en un amor que aún perdura. Era Junio de 1982.”

Para “salir del paterío”, según sus palabras, ya viviendo con Lulú,   en 1982 y años siguientes, sin dejar de escribir, de recitar y de crear espectáculos, abre dos boliches que llevan su sello: los restaurantes-concert  Pichuco y Los teatros, todavía y siempre recordados en la bohemia porteña por su decoración, su ambiente y su  estilo, en los que, además, de músicos notables como René Cóspito, Virgilio Expósito y Héctor Stamponi en el piano, al almuerzo y a la cena con trasnoche, reinventa los tangos al atardecer, con éxito fenomenal y Pugliese, Federico, Garello, Stampone, Basso, Salgán con De Lio y las voces del Polaco Goyenche y el Paya Díaz, el Sexteto Tango, Beba Pugliese y otras orquestas como atracción en el palco escénico.

En el Teatro Colón de Buenos Aires, en 1985, con música de Horacio Salgán, interpreta como recitante su Oratorio Carlos Gardel para sinfónica, solistas y coro, que registran en disco poco después (base del film Desde el azul del cielo)  con Imperio Argentina, Enrique Villegas, Virgilio Expósito, Charlo, Tania, Enrique Cadícamo, entre otros notables en la ilustre sala,  y en el palco presidencial, Raúl Alfonsin.

            Cuando los preparativos de ése, su debut en el teatro Colón, durante en cóctel servido en el Museo de Numismática del Banco Provincia de Buenos Aires que preside entonces su amigo Aldo Ferrer, le sucede un inesperado encuentro: charla con Lulú y con Angel D’Agostino, cuando alguien se le acerca y le dice:”Hugo del Carril, que está aquí presente, quiere saludarlo”.

            Capo director de cine y idolatrado porteño en toda américa,  cantor y actor, Hugo del Carril, una vez juntos y frente a él, le dice:

- ¡Qué lástima que Vd. trabaje tan poco!

Horacio, que ha vivido trabajando, le responde:

- ¿Por qué me dice eso, don Hugo?

A lo que, sin dudar ni el más mínimo instante, Hugo del Carril, sentencia:

- Porque el Tango está en sus manos.

En aquel mismo momento surge en la mente de Horacio Ferrer una sola y obsesiva idea: que no sea una persona sino una institución nacional la que tenga “al Tango en sus manos” como le ha sentenciado el gran Hugo del Carril; así, entonces, en ese mismo momento, se pone a inventar, fundar y dar vida a esa institución soñada: la Academia Nacional del Tango, claridad que logrará cinco años después, tras trabajos y gestiones sin par, inaugurándola en el salón dorado del Colón el 29 de junio de 1990, rodeado de las más célebres figuras vivientes del Tango y de sus mayores estudiosos.

 

 

 

 

 

 

 

 

MAS FRANCIA Y AHORA ITALIA

Con Ballade pour ma morte se conoce su renovación del Tango en Paris, cantado por Susana Rinaldi en el Châtelet, en traducción de Silvia Barón Supervielle.

En el teatro Les Bouffes du Nord, también en Paris, Astor Piazzolla y Milva la cantante italiana interpretan los éxitos de su obra poética Vamos Nina, Che tango che, Final de función, Preludio para el año 3001.

            En 1987 al representarse su Maria de Buenos Aires en Italia, en la Sagra Musicale Umbra, los críticos Vezzosi y Barbieri lo retratan como continuador de Cortázar y de Neruda. En escribe  Flavio Vezzosi, en Corriere dell’Umbria:

            “Il testo di Horacio Ferrer e avvicente: una poesía che si rifá senza mezzí termini allo stilo del Neruda piú graffiante, ma che se proietta in avanti forte e consapevole delle esperienza “on the road”.

            Y Guido Barbieri en Il Messaggero di Roma:

            Il testo poético di Horacio Ferrer e nutrito, ad ogni parola, da una sorta di surrealismo letterario tìpicamente argentino: come nelle pagine migliore di Julio Cortázar, la cruda realtá urbana di Buenos Aires si popola di personaggi magici e visionari. La cittá diventa un ‘teatro de’assurdo’ dove troinfano il ghigno neríssimo del ‘nonsense’ e una mística comunione con  la morte”.

En Italia, veinte años después, su prestigio creciente lo llevará a recitales de primer nivel y festivales de poetas en Turín – Piccolo Regio -, Génova – Palazzo Ducale -  y Roma – Parco de la Música - y a la obtención del Premio Luigi Tenco de San Remo que ya tienen Jacques Brel, Caetano Veloso, Serrat, Vinicius de Moraes, Georges Brassens, Atahualpa Yupanqui, Silvio Rodríguez  y Charles Trenet, entre otros grandes de la canción.

En Perú, Vargas Romero lo llama “el más grande poeta de la canción latinoamericana”.

            Mientras en 1987 realiza otra originalidad: invitado por el locutor y animador Héctor Larrea para hacer cien programas sobre la vida y la obra de Aníbal Troilo en la

Radio Rivadavia, inaugura la modalidad de analizar el estilo interpretativo, musical y tanguistico de Troilo examinando las versiones de su orquesta  mientras se oyen las mismas, acotando los elementos expresivos del riquísimo estilo de Pichuco con un lenguaje accesible para el público de la radio.

            Con el material de dicho ciclo concibe y escribe en 2009 El gran Troilo, libro de cien capítulo con dos CD con las versiones analizadas, y la voz de Troilo cantando, contando y recitando, que es otro exitazo editorial y cumple la promesa que le hiciera, en vida, a quien Horacio ha llamado el Gardel de los músicos. 

 

PARA QUE AL TANGO LO DESIGNEN PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

            Entre 1989 y 1992 comienza su intensa colaboración con el músico, compositor y director Raúl Garello y el cantor Gustavo Nocetti en las producciones discográficas en el admirable sello Melopea de Litto Nebbia, Viva el Tango y Tangos en homenaje a Woody Allen que darán lugar a un espectáculo en giras por Holanda, Turquía, España y Uruguay.

            En Buenos Aires logrará el Palacio Carlos Gardel, tres pisos en la Avenida de Mayo, en préstamo del Touring Club Argentino; luego, con un subsidio del Parlamento Nacional, el dinero para adquirir el edificio,  en cuyos salones instalará la recepción, las oficinas académicas, la Administración, la División Patrimonio, la División Publicaciones (Revista Viva el Tango, pregón mensual El Chamuyo, Cuadernos de lecturas académicas), los Seminarios de enseñanza y la Fundación pro Academia Nacional del Tango. En 2003 inaugura el Museo Mundial del Tango diseñado por él y realizado con Gabriel Soria.

            Para este tiempo ya ha iniciado las gestiones, en la  Argentina y el Uruguay, para presentar entre ambas naciones rioplatenses, e inscribir el Tango su arte y su cultura en el registro del Patrimonio Intangible de la Humanidad según se lo había sugerido y aconsejado el ilustre intelectual español Federico Mayor Zaragoza, director mundial de la UNESCO – organización de las Naciones Unidas para la educación, la ciencia y la cultura. El profesor había enviado en 1993 una nota al gobierno argentino por haber  amparado la creación de una academia nacional dedicada al estudio, la valoración y la conservación de un arte popular como el Tango. Ferrer, a raiz de ese elogio propuso a Mayor Zaragoza como miembro honorífico de la Academia Nacional.

            En setiembre de 2009, diez y seis años,  después de la gestión iniciada proféticamente por Horacio Ferrer, y retomada por  el Ministro de Cultura Hernán Lombardi y funcionarios de cultura de la intendencia de Montevideo,  la UNESCO declara al Tango Patrimonio Intangible de la Humanidad.

 

VERSOS EN LIBRO Y RECITADOS EN LOS ESCENARIOS

Sus libros de poesía son Maria de Buenos Aires, editorial Lagos; Queréme así piantao (Canciones), editorial Shapire;  Loquita mía - suite para bailarina y voz de enamorado - Editorial Galerna; Moriré en Buenos Aires - obra completa, 3 tomos y un CD,  Manrique Zago ediciones;  Existir, editorial Corregidor; 1000 versos a Picasso, en español y en inglés, edición de la Fundación Banco Provincia de Buenos Aires; Versos del Duende editorial Corregidor; Salón Buenos Aires (Rimas y murales) con fotos de Roberto De Luca, editorial El Ateneo; Shakespeare es mío, bilingüe español-inglés editorial de la Universidad Nacional de Lanús; y Megamor, sólo de poesía, Marcelo Héctor Oliveri editor y Ropa vieja (artículos, conferencias. prólogos y otros escritos).

En 1998, al presentar ensayos sobre el libro de Horacio Ferrer a la Asociación Argentina de Hispanistas, las profesoras Beatriz C. Gerez y Yolanda Hernández llaman “obra clave en la literatura de rioplatense” al Romancero canyengue, obra. que en 1999, y en conjunto,  reeditan las editoriales La Siringa y Continente, con un regio prólogo de Alejandro Dolina a más del ya clásico de Cátulo Castillo.

“La poesía es como el sueño de una doctrina,  reflexionó Bacon y me preguntodice sobre el libro 1000 versos a Picasso el escritor y diplomático Archibaldo Lanús – si en sus infinitas capacidades, Francis Bacon no se inspiró en tus poemas para definir a la poesía.”

Desde 1996 hasta hoy, escribe y publica otros libros, todos de historia y pensamiento: El arte del tango, editorial Bis de Holanda; El Siglo de Oro del Tango, edición Manrique Zago para la Secretaria de Cultura de la Nación, presentado en la Universidad de Oxford en versión inglesa en 1997 y  en la Universidad de Paris IV, La Sorbona en francés en 1998; en  1999 los dos tomos de La epopeya del Tango cantado (Historia y antología); y en 2000 con colaboración de Oscar del Priore, Inventario del Tango, también en dos tomos editado por el Fondo Nacional del las Artes de la Argentina.

“Brindo por Horacio Ferrer, uno de los grandes artistas del mundo”, dice el notable cantaor andaluz Enrique Morente al final de la cena en Casa Patas, tras escuchar el recital de Horacio con el quinteto musical Versus Ensamble, en Bellas Artes de Madrid, en noviembre de 2008.

Porque Horacio Ferrer ha recitado sus versos en casi todos los teatros de Argentina y Uruguay más entre Chile y México los de América Latina, y otros de España, Francia, Italia, Portugal, Grecia, Alemania, Turquía, Noruega, Finlandia, Bélgica, Estados Unidos, Japón, Israel, y universidades de todo el mundo – Oxford, Salamanca, La Sorbonne entre otras --, y los ha grabado en discos con Piazzolla, Salgán, Grela, Carlevaro, Gidon Kremer, Tarantino, Raymundo Wagner, Garello, Stamponi, Trepiana  Leopoldo Federico y demás notables, reunidos en el CD Horacio Ferrer recita con los grandes músicos.

            En el Poetry International de Rótterdam, en 1996, el crítico Joe Baker lo elige como el número uno entre todos los participantes de los veinticinco años de ese encuentro mundial de poetas, en nota que titula:

Tangos sin música, ¿es éso posible? Anoche lo demostró el poeta Horacio Ferrer cautivando al público con sus recitados.

 

 

ACADEMICO Y PEREGRINO

Ha recibido, como distinciones, el Gran Premio de Honor de la Sociedad de Autores y Compositores de la Argentina (SADAIC); el Consejo Deliberante por unanimidad lo designa en 1992 Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires, y su  nombre es impuesto a la esquina de Callao y Corrientes de Buenos Aires. En 2002  por intercesión del poeta Ignacio Suárez y el senador Ruperto Long, el arquitecto Mariano Arana, ex compañero suyo de la facultad y entonces Intendente de su ciudad natal, lo consagra como el Primer Ciudadano Ilustre de Montevideo.

            En 1998, a propuesta del profesor Olver De León y por el conjunto de su obra como poeta, recitador, historiador y académico, el profesor. Georges Molinié presidente de la Universidad de Paris IV, le otorga la Medalla de Honor de La Sorbonne,

Dice el rector de la Sorbonne, Georges Molinié: “Estoy enteramente dispuesto a honrar como se debe a este gran poeta y propongo en función de eso, y para organizar esta manifestación, entregar a Monsieur Ferrer la Medalla de Honor de la Universidad de Paris. Georges Molinié. Rector. El acto, en el Rectorado, tiene lugar el 28 de octubre, con discursos del Rector Molinié del Embajador argentino Archibaldo Lanús, del escritor Edmundo Eichelbaum y el de agradecimiento de Horacio

            En 1999, en Estados Unidos, es nominado para los premios Grammy por la interpretación como recitante de su tango-operita Maria de Buenos Aires con música de Piazzolla, grabada y presentada en gira mundial por él mismo con el maestro Gidon Kremer  más los cantantes Jairo y Julia Zenco.

María de Buenos Aires, con versiones en ciento cincuenta  ciudades de treinta paises de los cinco continentes, es la obra argentina más representada en todo el mundo, y recibe el premio especial de ARGENTORES, que agrupa a los autores de teatro y gran derecho.

“Maria de Buenos Aires no es solamente un monumento de la cultura argentina sino la obra de dos genios: Astor Piazzolla y Horacio Ferrer – dice Gidon Kremer en nota que escribe Teldec Classic que publica para todo el mundo, desde Alemania, la operita grabada en la ciudad de Wells, Austria.

Compone sobre una original idea suya y por encargo del ARIAM de L’Ile de France para el coro Vittoria de Michel Piquemal, el Poema coral Paris Tango (Homenaje argentino a los poetas de Francia) con música de Juan José Mosalini. En abril de 1999 lo estrena como autor y recitante, en español y en francés ,en la ciudades de Sartrouville, Rouen y Fontenay sous bois, su poema coral en castellano y en francés, con más de cien coreutas y músicos en el escenario.

            En 2000 estrena como recitante su obra con Astor Piazzolla El pueblo joven (Oratorio de dos mundos) en el festival de Jerusalén, con la cantante Susana Rinaldi y la sinfónica y coros del festival dirigidos por Luis Gorelik, registrándolo e CD con dirección de Juan Carlos Cuacci.

“Tarea harto difícil esta de aunar las razones por las cuales admiramos, con amor, respeto y agradecimiento, la labor sin descanso, el talento sin medida, volcados al profundo amor por las palabras masticadas a  través de siglos por este poeta único y maravilloso llamado Horacio Ferrer. El genio de reinventar dichas palabras con sabiduría, y el poder de la Gracia que le permite crear nuevas sin permiso de ningún Edicto Oficial que las refrende a destiempo” escribe Susana Rinaldi prologando el tomo del Teatro Completo de Horacio Ferrer.

            Es creador y fundador en 1989, y hasta la actualidad presidente, de la Academia Nacional del Tango, decimosexta academia nacional desde 1869. Funda también sus Seminarios de enseñanza,  la División Patrimonio y  adquiere para la Academia el Palacio Carlos Gardel, sede académica,  en el centro histórico de Buenos Aires.

Ha contribuido personalmente a la creación y fundación de la Academias Correspondientes de Francia, Bélgica, Holanda, España, Suecia, Alemania, Portugal, Israel, Japón, Uruguay, Cuba, Chile, México, Brasil, Reino Unido, Colombia, Italia y España (Madrid, Andalucía y Salamanca) y en el interior argentino las de Córdoba, Mendoza, Rosario, Tucumán, Mar del Plata, Quilmes, San Juan, Paraná y La Plata.

            Desde la Academia promueve la sanción de la Ley Nacional del Tango, aprobada en 1996/97, reglamentada y  promulgada.

“Horacio Ferrer ha creado desde la nada y absolutamente con nada, la Academia Nacional del Tango, que es - hoy - orgullo de Buenos  Aires – dice en reportaje para nuestra serie de TV Los Capos del Tango, el escritor, poeta y decano de los cancilleres argentinos Hipólito Jesús Paz, el Tuco Paz.

 

LOS TRABAJOS Y LAS ALEGRIAS

            En 2004 es aceptado como candidato al Premio Nobel, presentado por un comité de artistas, con adhesiones desde países europeos y americanos, presidido por el arquitecto Juan Carballo desde Bruselas.

“Nada nos haría tan felices porque Horacio Ferrer es la más afinada voz lírica de los países hispanófonos” escribe el maestro José Gobello, presidente de la Academia Porteña del Lunfardo:

            Mientras, el mismo año, se estrena la obra teatral de Héctor Gióvine Volá, vení, volá basada en la vida, los versos y la prosa de Horacio Ferrer con Javier Di Ciriaco encarnando al Horacio muchacho, el propio Gióvine en el Horacio mayor, Andrea García como Alicia su madre y Ana María Loisek como Lulú su esposa, en el teatro de La Comedia, de Buenos Aires.

            También Pichuco Records de Francisco Torné publica el primer volumen de a serie Diálogos de poeta y bandoneón con composiciones de  Raúl Garello y Horacio Ferrer y un DVD con imágenes de las sesiones de grabación. Relización del documentalista Adrián Lorenzo.

            En 2005 es designado arquitecto honorario por la Sociedad Central de Arquitectos, por el diseño del Museo Mundial del Tango, inaugurado a fines de 2003 y sus poéticas y proféticas alabanzas a la ciudad de Buenos Aires.

            En conferencia de prensa en Madrid, Carlos José Plaza, uno de los mayores directores teatrales de España, dice al dirigir Maria de Buenos Aires: “Yo no conocía la obra de Horacio Ferrer, pero acercarme a ella me produce la misma emoción que cuando me acerco a Valle Inclán o a García Lorca.”

También en 2005 Ediciones del Soñador publica su Teatro completo: María de Buenos Aires y otras óperas inéditas: Malvina Luna, mujer de tres siglos;  Dandy, el Príncipe de las murgas con música de Alberto Magnone; El rey del Tango en el reino de los sueños con música de Raúl Garello,  otras dos tango-suites con música de Leo Sujatovich: una para Manuel de Falla, estrenada en Granada, España, y otra para Pablo Neruda. estrenada en Valparaiso, Chile.

En febrero del 2005, luego de grabar con Susana Rinaldi El pueblo joven, su oratorio con música de Piazzolla, viaja a Lisboa invitado por la excepcional fadista Dulce Pontes intérprete de sus obras desde una versión notable de Balada para un loco, para actuar en el nuevo teatro de Belén, a sala llena, en un triunfo memorable de ambos en público y crítica.

En Paris en la Cité Universitaire el promotor Claude Namer le rinde homenaje de dedicándole en persona el Festival Parisien del Tango. Lo mismo ocurre, poco después tributado por Horacio Rébora, en el Festival de Benalmádena, España,.

En 11 y 12 de abril de 2006, invitado, programado, asistido y traducido por Mássimo Martino, actúa en el Píccolo Regio de Torino, Italia, acompañado por jóvenes músicos italianos concertados por el maestro bandoneonista argentino radicado en Europa Alfredo  Marcucci. Siendo Torino capital mundial del libro con Roma, ofrece en el Círculo de Lectores la conferencia El tango, arte y misterio, introducido por el músico, académico y tangólogo italiano Franco Finocchiaro que lo presenta ante doscientas personas con otra conferencia sobre él que comienza diciendo:

“Poeta de fertilidad caleidoscópica, Horacio Ferrer es un hombre que conserva la simplicidad aristocrática de quien no se ha convertido en servidor de su celebridad”.

Y concluye:

“De donde Tango arte y misterio, me parecen ser el mejor de los títulos para la conferencia que nos disponemos a escuchar, con la voz, el timbre y el ritmo que podrían haber hecho de él, un torero de la escena teatral. Un gran poeta que he tenido el honor de presentarles, como tocando el tango, según prescribe una de sus visiones más extremas, ‘con pudor de carcajada en un entierro’”.

En 2006 el alcalde de Almería, admirador y devenido su amigo, Luis Rogelio Rodríguez Comendador, inaugura en Almería los Jardines de Horacio Ferrer.

Ese mismo año actúa en la catedral de Rietti, Italia, y en el Parco de la Música de Roma, ante mil espectadores con el piano de Alberto Magnone y el canto de Ana Karina Rossi, amigos artistas llegados desde Montevideo, con otro imborrable suceso en los que el público romano con sus aplausos les impide salir del escenario.

“Horacio Ferrer es el más suntuoso de los poetas modernos y  es el Xul Solar de la poesía”. dice León Benarós, Premio Nacional de Literatura en Argentina, en un tomo sobre poetas incluido en La Historia del Tango de la editorial Corregidor que dirige Juan Carlos Martíni Real.

Se presenta recitando junto con el pianista y compositor Leo Sujatovich y sus músicos en la Semana de la Música Clásica en el Hotel LLao Llao del sur argentino, y Juan Carlos Montero crítico del diario La Nación, lo celebra así: “Es que la fuerza de su personalidad y experiencia se escuchó al través de su decir y sus manos… Como la estampa de Ferrer es tan querida y respetada la ovación fue jubilosa y prolongada.”

En libros aparte publica Enriquito panza vacía – Mascarada discepoliana -- editorial Cooperativa y Bebe Dom y la Ciudad Planeta – poema dramático --editorial Botella al mar de Punta del Este, Uruguay.

La Fundación Argentina para la Poesía lo incluye en 2008 en el tomo 17º. de su selección de Poesía Argentina Contemporánea en páginas de 7027 a 7047.

En 2008, al cumplirse cuarenta años de su estreno, María de Buenos Aires, el teatro Nacional Cervantes, dirigido por Rubens Correa y Claudio Gallardou, abre en éxito notable su temporada 2008, con él como autor e intérprete en su tradicional rol de El Duende, en la nueva puesta de Marcelo Lombardero, con Julia Zenco, Guillermo Fernández, el ballet de Oscar Araiz y la dirección orquestal José Carli.

:- Esta puesta surge alrededor del cariño y el respeto que suscita, en todos, Horacio Ferrer, el duende de Buenos Aires - dice Marcelo Lombardero.

En mayo de 2009, en la Opera Nacional de Grecia, el mismo elenco del Nacional Cervantes con Andrés Juncos como director de orquesta,  ofrece ocho funciones de María de Buenos Aires a teatro lleno con éxito artístico, y siete mil espectadores, que trasciende al resto de Europa y al mundo.

También en esta época aparecen sus libros El gran Troilo, cien capítulos sobre su arte, persona y vida, Ediciones del Soñador,  y Megamor, solo de poesía, Marcelo Héctor Oliveri editor.

Escribe José Gobello en el artículo ‘Todo Troilo’: “Así como Troilo dijo de Gardel que no era que su canto tuviese ritmo porque el ritmo era él mismo,  de Ferrer puede afirmarse que no se trata que todo le salga poético, sino que él mismo es la poesía”.

En una conversación incluida  en el CD Pichuco Vive, parte del libro El Gran Troilo, dice su esposa Zita de Troilo a Horacio Ferrer:

¡Qué cosas lindas decís de nosotros! Pero hay algo que vos no sabés: Pichuco te adoraba, cómo le gustaba todo lo que escribías y estar y conversar con vos, tomar mate con vos, te amaba.

En 2009, la Universidad del Salvador de Buenos Aires lo distingue con el título de Profesor Honoris Causa. El mismo año funda una academia correspondiente en la Universidad de Salamanca, España, como presidente de la Academia Nacional de la Argentina y ofrece su conferencia El Tango, arte y misterio, más un pequeño recital de sus poesías con música.

UNO DE LOS POETAS MAS AMADOS Y MÁS ORIGINALES

Es invitado, por su presidente el poeta Claudio Pozzani, a la 15º. Celebración del Festival de Poetas de Génova, Italia, donde cerrándolo obtiene ante seiscientos espectadores un triunfo inolvidable en el Palazzo Ducal, junto con el anuncio de que recibirá el gran Premio “Luigi Tenco” del Festival de San Remo, Italia,

También en Italia,  “Liberodiscrivere-Edizioni” de Anton

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