Follow Tangocity.com on Twitter
TangoCity TangoCity TangoCity TangoCity TangoCity

TangoWebs

Noticias

La Censura en el Tango

Noticias - 6 Comentarios - Enviar Tangocity - Bookmark and Share

De “percanta que me amuraste” a “muchacha que me dejaste” existe una enorme distancia. Cambalache fue prohibido. “Sola, deslucida y averiada” reemplazó a “sola, fané y descangayada”. Para Leopoldo Lugones el tango era “ese reptil de lupanar”.

   Siempre, desde el fondo de la historia, los sistemas autoritarios de gobierno se han esmerado por silenciar a quienes no sostienen o comparten sus postulados políticos o ideológicos. Y esa deplorable vocación por la censura previa o la mordaza alcanzó de manera especial a la literatura, las artes plásticas y el cine, pero la música no fue la excepción, aunque hay que reconocer que los ataques más arteros fueron sobre las expresiones populares.

   En cuanto al tango, se dieron situaciones que se inscriben más en el ridículo que en lo punitivo. El tango Mano a mano padeció un maquillaje absurdo, porque de los originales versos de Celedonio Flores “”Rechiflado en mi tristeza te evoco y veo que has sido en mi pobre vida paria solo una buena mujer”, quedó “Te recuerdo en mi tristeza y al final veo que has sido en mi existencia azarosa más que una buena mujer”.

El tango y la protesta

   Llama la atención que en la década infame que se extiende del ’30 al ’43, pese a su vocación represiva no atacó las letras de muchos tangos, cuyos contenidos eran de elevado nivel de protesta y denuncia, existiendo en tal sentido la creencia de que los censores, aristócratas por excelencia que integraban el gobierno, no los escuchaban. Horacio Petorossi, en 1931 hace una crítica pincelada en Aquaforte: “Es medianoche, el cabaret despierta…/ Un viejo verde que gasta su dinero/ emborrachando a Lulú con su champagne/ hoy le negó el aumento a un pobre obrero/ que le pidió un pedazo más de pan”. Celedonio Flores, quien ya se había insinuado con Gorriones en 1926, con Pan volvió a la carga en 1932: “Sus pibes se mueren de frio/ y lloran nhambrientos de pan …/ cachó la barreta … Resuelto a robar…/ Un vidrio, unos gritos, auxilio, careras…/ Un hombre que llora y un cacho de pan”. Un año después Mario Batistella fue más audaz en Al pie de la Santa Cruz “Declaran la huelga/ Hay hambre en las casas./ Y en ese entrevero/ de lucha sangrienta,/ se venga de un hombre/ la ley patronal”. En el mismo año Enrique Cadícamo se despachó con el tango Al mundo le falta un tornillo, apelando al humor: “Hoy no hay guita ni de asalto./ Si habrá crisis, bronca, hambre,/ que el que compra diez de fiambre/ hoy se morfa hasta el piolín”. Emblemático fue lo de Ivo Pelay en 1934, cuando en su tango pregunta “Dónde hay un mango,/ viejo Gómez?/ Los han limpiao/ con piedra pómez…/ Y del seco hasta el bacán,/ todos llevan la cartera/ con cartel de defunción”. Finalmente Cambalache, de Enrique Santos Discépolo allá por 1935 sentenciaba para la historia: “Hoy resulta que es lo mismo/ ser derecho que traidor,/ ignorante, sabio, chorro,/ generoso, estafador…/ No pienses más, echate a un lao,/ que a nadie importa si naciste honrao…”.

Un obispo, duro con Gardel

   La cuestión no es buscar en el tiempo el preciso momento en que comenzó esta deleznable práctica de censurar las letras de tangos. Pero sin ir tan lejos, basta recordar al controvertido Leopoldo Lugones, uno de los simpatizantes que apoyó el golpe militar del 6 de septiembre de 1930 que derrocó a Hipólito Irigoyen y dio inicio a una de las etapas más oscuras de la historia argentina. El escritor, por entonces, supo calificar al tango como “ese reptil de lupanar”. Enrique Larreta sostenía que el tango despertaba sensaciones desagradables y Carlos Ibarguren condenaba los cortes y las quebradas afirmando que el tango no era argentino, sino un producto híbrido del arrabal porteño.

   Y unos años después Monseñor Gustavo Franceschi, director del semanario católico Criterio, cuando escribió en la revista Máscara acerca de la llegada del cadáver de Carlos Gardel al país, que el Zorzal “empleó toda su inteligencia, que jamás había sido cultivada, que era perseverante pero corrompida, para mejorar sus medios de expresión. No concebía cosa más alta que la que hizo. Nadie ha de recriminarle  su escasez de valores perennes, pero es insultar a la Argentina el presentarlo como símbolo acabado de su ideal artístico. Todo ello preparó la serie de espectáculos que tuvieron lugar con motivo de su sepelio, y que constituyeron una página bochornosa en la historia porteña. Eran de ver los alrededores del Luna Park a las 10 de la noche. Gandules de pañuelito al cuello dirigiendo piropos apestosos a las mujeres; féminas que se habían embadurnado la cara con harina y los labios con almagre; compadres de cintura quebrada y sonrisa cachadora; buenas madres, persuadidas de la grandeza del héroe que llevaban a sus hijos -pude comprobarlo por fotografías- a besar el ataúd. Y, según se me afirmó, diversas individuas llenas de compunción pretenden ocupar lugares especiales porque fueron ‘amigas’, ‘compañeras’ de Gardel, a quien convierten de este modo en tenorio de conventillo, en pachá de arrabal. No se olvide que el amoralismo simbolizado por un Gardel cualquiera, es anarquía en el sentido más estricto de la palabra. Téngase en cuenta que el desprecio al trabajo normal, al hogar honesto, a la vida pura; el himno a la mujer perdida, al juego, a la borrachera, a la pereza, a la puñalada, es destrucción al edificio social entero”.

   Por fortuna, José Gobello en su Breve historia crítica del tango, explica  que Monseñor Franceschi, al desempeñarse como capellán en la Penitenciaría Nacional, habría compilado allí un vocabulario que estaría traspapelado, surgiendo en el maestro del argot rioplatense la sospecha de que el prelado no condenaba las palabras, sino las historias que con ellas se narraban y que luego, los funcionarios de segundo nivel con el celo de los ignorantes, aplicaron la censura con su criterio de hormiga.

   Cuando el planteo ético de Franceschi se convierte en una cuestión lexicológica, muchos tangos fueron prohibidos en las radioemisoras o hubo que modificarles la letra como los casos puntuales de Mano a mano, Mala junta, Boedo, Mi dolor y Los Mareados, originalmente titulado Los dopados. Lo de Cambalache debe ser tomado como un caso emblemático: todas las dictaduras que gobernaron en Argentina desde 1943 lo prohibieron.

Antología del absurdo

   Gobernaba el país el general Edelmiro J. Farrell y no era menor la influencia que recibía del GOU (Grupo de Oficiales Unidos), movimiento de un grupo de coroneles liderado por Perón, cuando se aplicó el manual que regulaba el vocabulario en las emisiones radiales con el propósito fundamental de acallar las voces lunfardas “para defender la pureza del idioma”, bajo la amenaza de multas y clausuras.

   Así fue que El bulín de la calle Ayacucho debió cambiar por Mi cuartito feliz, El ciruja pasó a ser El recolector, Shusheta rebautizado El aristócrata; Yira, yira se presentaba como Camina, camina, Que vachaché debió mutar a Qué vamos a hacerle, Chiqué fue El elegante, en el tango Chorra cuando dice “chorra, vos tu vieja y tu papá” debió reemplazarse por “ladrona, tu padre y tu mamá. Otros casos que mueven a risa por lo absurdos fueron, en el discepoleano Esta noche me emborracho, el contundente “sola, fané y descangayada” fue traducido a “sola, deslucida y averiada” y la frase “percanta que me amuraste” de Mi noche triste, debió cambiarse por “muchacha que me dejaste”. Y las ridiculeces continuaron con la misma tónica.

   Pero también hubo una especie de “blooper” con el tango De barro, de Piana y Manzi, cuya emisión radiofónica fue prohibida porque incluía el término “pucho”, erróneamente clasificado como lunfardo. La sorpresa no fue menor cuando se divulgó que la palabra “pucho” era un término quechua.

   Fue durante el primer gobierno de Juan Perón que a finales de marzo de 1949 poetas y músicos se reunieron con él en audiencia especial. La comitiva estaba encabezada por Homero Manzi, a quien acompañaban Aníbal Troilo, Francisco Canaro, Charlo, Enrique Cadícamo, Luis Rubinstein, Santiago Adamini, Enrique Maroni, Perez de la Riestra, Juan C. Perez, Jose Razzano, Alberto Vaccarezza y Lito Bayardo.  Las peticiones de los artistas fueron escuchadas y las cosas volvieron a su lugar.

Gobiernos militares

   Durante la vigencia de las dictaduras militares, incluyendo al breve período camporista, se aplicaba una sutil forma de censura, que consistía en las “listas negras” de autores, temas e intérpretes, sin que mediara decreto ni disposición formal alguna. Las órdenes se transmitían verbalmente a las conducciones de las emisoras, que eran estatales y no tan solo alcanzaron al tango, sino también a otras expresiones musicales. Viene al caso recordar el funesto eslogan que caracterizó a la dictadura de Videla: “El silencio es salud”. Si hasta Cacho Castaña fue víctima de la mordaza en su canción Si te agarro con otro te mato. El párrafo “te doy una paliza y después me escapo”, fue censurada por su elevado contenido de violencia.

   Como si en la realidad actual, la violencia no fuera parte de la condición humana.

 

GONIO FERRARI

Videos relacionados

Tangocity.com - Al Mundo Le Falta Un Tornillo, interpretado por Lalo Martel, un tango duro y crítico, pero que Tangocity.com - Cambalache
19670 VisualizacionesImprimirComentar

Tags

TangoCity Live!

Ranking Radios

Radio Para Milonguear

Radio Para Milonguear

Esta radio web ofrece el mejor repertorio de “enganchados” de música para milonguear, en el estilo de la más importante milonga argentina, la célebre “Milonga de Almagro”.

Radio Bandoneón

Radio Bandoneón

Si le gusta el Tango, le gusta el Bandoneón

Radio Carlos Gardel

Radio Carlos Gardel

Los mejores éxitos de Gardel

Radio Electrotango

Radio Electrotango

La fusión mas exitosa del género.

Radio Polskie Tango

Radio Polskie Tango

Tangos polacos para deleitarse.

Radios Online!

Buscar multimedia

Palabra Tipo
 

Artista Destacado

CMS_1254257669594_Leopoldo_Federico.jpg

Leopoldo Federico

Extraordinario músico, debutó como bandoneonista en el "Tabarís" a los 17 años
Ver nota completa

Agenda de eventos

1 de 0 páginas

Ranking Tangotube

Tango Internacional

Tango Internacional

Carlos Gardel

Carlos Gardel

Gold Tango

Gold Tango

Ultimos Visitantes

Argentina Tangocity.com - Todos los derechos reservados
Home - Noticias - Artistas - Tangotube - Radios - Geotango - Politicas de uso - Privacidad - Contacto Confidencialidad
Desarrollado por: Manifesto