
Reconocer a los negros una parte importante en las etapas iniciales de la formación de esta música ciudadana que es el tango, es una coincidencia de historiadores y especialistas serios como Gobello, Bebilaqua, Carretero y Ferré.
Del candombe tradicional se pasó a la habanera y luego al tango americano, sin dejar de lado el fandango, luego al tango argentino para desembocar al final en la milonga y en el auténtico tango. Estas etapas superadoras tienen su tiempo cronológico desde la época hispana, por lo que se hace preciso llegar al último cuarto del siglo XIX.
Ya en la época rivadaviana se hacían representaciones teatrales, en escenarios porteños, con números de bailes que mostraban a parejas de negros, danzarines lógicamente de tangos negros, pero adaptados al público blanco de aquel entonces. Mientras en las afueras el pobrerío caía en una trasculturización entre la música europea, la música negra y la sensibilidfad naciente en el proceso de asimilación mutua y recíproca de fuentes tan separadas y hasta opuestas.
El negro aportó el ritmo de sus tambores y la coreografía de la pareja separada, mientras que el gaucho criollo contribuyó con el tiempo musical de sus canciones.
Con posterioridad a la batalla de Caseros los negros comenzaron a dejar de lado el baile tradicional que era el candombe para ir incorporando nuevos ritmos que tenían y tuvieron buen apoyo y repercusión entre el público.
Rossi y Lynch coinciden en que la milonga es una innovación creadora de toda la música popular que se escuchaba hasta la década de 1860/70 agregándose la repentina creatividad del orillero rioplatense. La milonga es el baile del chusmaje, del pobrerío y del compadraje de los suburbios capitalinos. La gran innovación consistió en integrar la pareja de bailarines suelta, danzando abrazada. Pero como el ritmo era demasiado frenético y solo apto para expertos bailarines, se bajó la velocidad para que fuera accesible a ineptos e inexpertos.
Tal necesidad de adaptación dio lugar al surgimiento del tango americano, que luego fue llamado tango argentino y mas adelante, sencillamente tango. El proceso de adaptación paulatina se dio en los lugares más diversos: en los ranchos de las chinas cuarteleras, en las academias, en los patios de tierra de las pulperías y en los salones enladrillados de los almacenes barriales. En cualquiera de ellos era posible encontrar al chinitaje, los lunfas, la soldadesca, los carreritos y de manera cada vez más frecuente, a los niños bien que para rematar la noche, atiborrados de alcohol, sexo y baile, se lanzaban a patotear por las calles porteñas. No habían desaparecido el negro ni su influencia.
Asimismo es posible rastrear la preponderancia negra en el tango buscando el origen y la aplicación del vocablo. Para Ortiz Oderigo es la corrupción de la palabra yoruba shangó, con el que se designa al dios del trueno y las tempestades en la mitología nigeriana.
Por su parte, Carretero ha rastreado la palabra tango y ha encontrado nada menos que 23 acepciones mayoritariamente indicadoras de baile, lugar de baile practicado en local cerrado. Todo ellos compendia la idea de un baile popular, celebrado dentro de determinadas pautas culturales.
Esta radio web ofrece el mejor repertorio de “enganchados” de música para milonguear, en el estilo de la más importante milonga argentina, la célebre “Milonga de Almagro”.
Excepcional compositor y bandoneonista, junto a Pedro Maffia integró un duo inolvidable e irrepetible
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