
El saxofonista, clarinetista y vientista Bernardo Baraj y el guitarrista Juan Barrueco integran un dúo formado en el año 1980, que con el paso del tiempo se convirtió en un referente inevitable de la nueva música popular de aquellos días.
Dos caminos unidos
Además de fundar Alma y Vida, Bernardo Baraj tocó junto a Litto Nebbia y Adriana Varela. Fue convocado por Luis Alberto Spinetta para formar parte de su primer proyecto solista, la Banda Spinetta, con la que compartió un año de creativa actividad. Junto a Lito Vitale y a Lucho González grabó “El trío” (1985) y “Vitale-Baraj-González” (1986). Además, integró el grupo del bandoneonista Dino Saluzzi y tocó en la Orquesta Estable del Teatro Colón (Buenos Aires).
En 1991 armó su Quinteto, junto a Mariana Baraj (voz y percusión) Marcelo Baraj (batería), Gustavo Liamgot (teclados) y Miguel Cichietti (bajo), con quienes registró el disco “Bernardo Baraj Quinteto” (1991). Al frente de su grupo grabó su segundo trabajo como solista “Almita” (1995), que remite a historias personales en un marco musical heterogéneo que fusiona jazz, tango, bolero y folclore.
Juan Barrueco, por su parte, participó en proyectos artísticos junto a Roberto Fernández, Rubén Rada, Lito Vitale, Jaime Torres, entre otros, editando un par de discos en solitario.
Tango, milonga y candombe
Llevados por la necesidad de lograr un lenguaje que les fuera propio, Bernardo Baraj (saxo tenor y soprano y flauta traversa) y Juan Barrueco (guitarra eléctrica y acústica, y voz) proponen una música directamente emparentada con las expresiones culturales del Río de la Plata, esto es: el tango, las milongas y el candombe, constituyéndose de esta forma en los primeros en proponer tango desde el sonido de un saxofón.
El tango finlandés es uno de los fenómenos auténticamente originales del entretenimiento popular y de la música en Finlandia. Es algo que particularmente captan los extranjeros en el país escandinavo, que no pueden evitar tomar conciencia de ello y enamorarse de este estilo y “adaptación” del tango argentino.
Los primeros tangos finlandeses, clásicos desde su creación, datan de la década de 1930. Tanto la forma como el espíritu del tango finlandés cristalizaron durante la Segunda Guerra Mundial. Como las personas, amigos, familias, fueron separados unos de otros, en algunos casos para siempre, se intensificaron los sentimientos de nostalgia y soledad, claramente distintivos y típicos de la música de tango.
Sin embargo, el tango lleva al mismo tiempo esperanza y alegría, está integrado por los elementos esenciales que construyen la vida misma.
Los grandes compositores finlandeses, inspirados en Toivo Kärki y Unto Mononen, dos geniales artistas, han generado muchas experiencias relacionadas con el tango dignas de ser compartidas por todos. Se recuerda además a destacados cantantes por sus famosas interpretaciones de diferentes tangos. En primer lugar, Olavi Virta, Henry Theel y Veikko Tuomi en los años ’40 y ’50. Más adelante, Eino Grön, Reijo Taipale, Taisto Tammi, Markus Allan, Esko Rahkonen y muchos otros, incluyendo la “nueva generación”, impulsada por la realización del Festival de Tango. En los comienzos de la década de 1960, el tango decayó ya que se consideraba que pertenecía al pasado. Pero este período fue seguido de una etapa caracterizada por algunos como la “reaparición” o el “renacimiento” de la música tanguera en Finlandia. No obstante esto, los cantantes y músicos que habían continuado interpretando tangos, y especialmente el pueblo finlandés que había seguido bailándolos y escuchándolos, sabían perfectamente que el tango nunca había pasado de moda. Y así fue como se impuso y goza en la actualidad de uno de los lugares musicales de preferencia en este país escandinavo tan lejano de la Argentina.
Sin esta íntima relación que se estableció entre la música de tango y los finlandeses, nunca se habría logrado el enorme éxito obtenido por el Festival de Tango de Seinäjoki, hoy famoso en el mundo.
Fuente: Ilpo Hakasalo
Esta radio web ofrece el mejor repertorio de “enganchados” de música para milonguear, en el estilo de la más importante milonga argentina, la célebre “Milonga de Almagro”.
Pionero del piano en el género tanguero, nacido en Las Flores (Pcia. de Buenos Aires) en 1884.
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